Aguado de Tomás, Ana
1866. Nace en Cienfuegos la soprano ANA AGUADO DE TOMÁS. Descendiente de ilustres familias fundadoras de esa
ciudad, sus padres la llevan a la Península a los 10 años. En Galicia tiene por maestros a Casas (piano) y el presbítero
Antonio Díaz (canto). De regreso a Cienfuegos en 1883, se relaciona con los músicos locales Lico Jiménez, Sebastián
Güell y Tomás Tomás (su futuro suegro). Organiza funciones de beneficio para los miembros de la Sociedad El
Artesano. Estrena la zarzuelita Las espinas de una rosa (escrita para ella por Güell, con libro de Enrique Edo) y
comienzan a llamarla “La Calandria Cienfueguera”. En 1889 viaja a los Estados Unidos a reunirse con su prometido
Guillermo M. Tomás, con quien se casa al año siguiente. El matrimonio de artistas se presenta en veladas para
recaudar fondos para la guerra que José Martí prepara en la Babel de Hierro. En 1894 el maestro Emilio Agramonte la
presenta al público en el Colombus Hall, junto a su discípulo, el barítono Emilio de Gogorza. En todos estos años, Ana
Aguado desempeña la plaza de soprano solista en la iglesia neoyorquina de San Francisco Javier, obtenida mediante
rigurosos ejercicios de oposición. De regreso a la patria, se dedica a la docencia, primero en el Conservatorio Hubert de
Blanck y luego en el Municipal de La Habana, del que es nombrada directora en 1919. Ana Aguado murió en La Habana
el 6 de mayo de 1921. Martí, refiriéndose a su arte, le expresó en una famosa carta: “Para disponerse a morir es
necesario oír antes la voz de una mujer” (Imagen 3. Foto publicada en Biografía de la genial artista cienfueguera Ana
Carlota de la Cruz Aguado y Andreu de Tomás, por Carmen Hernández. La Habana, 1922).